16 de diciembre de 2012

Queridos Reyes Magos.

Queridos Reyes Magos:

Gracias a vosotros, aprendí que lo realmente importante no es lo material. De pequeña, pedía mil juguetes que siempre me traíais, y por ello os estoy muy agradecida. Pero, conforme fui siendo más mayor, me fui dando cuenta de que eso no servía de nada. Sí, los juguetes me hacían muy feliz, pero esa felicidad me duraba 3 días. Luego, los dejaba de lado y quería otros nuevos.

Me he dado cuenta que lo que realmente me hace feliz es la gente que me rodea. Sí, ellos son esa estrella que a vosotros os guió un día, y que hoy me guían a mí. Ellos no son de usar y tirar como eran mis juguetes de pequeña. Con estos "juguetes" juego cada día, los intento mantener siempre limpios, cuidados y cerca mía. Intento que nunca se me olvide ninguno en casa y llevarlos conmigo a todos lados. Estos juguetes son los que llenan mi vida. Estos juguetes son lo más importante que me habéis traído en la vida, y que sé que quiero conservar siempre. A veces, hay alguno que se estropea. Siempre intento arreglarlo, le pongo un poco de pegamento por allí, un poco de pintura por allá... Algunos consigo que parezcan nuevos otra vez. Sin embargo, hay otros que por muchas capas de pintura y de pegamento que les ponga, ya siempre quedarán rotos. Por eso, a esos juguetes usados, sucios, viejos y feos, ya los he tirado a la basura. Los que aún hoy conservo, están relucientes como si de oro se tratase.

Por ello, este año vengo a deciros que no quiero juguetes nuevos a no ser que sean irrompibles. Y también que los juguetes que aún tengo, duren muchos años, porque los necesito a mi lado.

Con los juguetes que tengo ahora me da para jugar toda mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario