22 de agosto de 2013

Hoy.

Al principio, como siempre, dormimos abrazados, 
y cuando ya suspiras, me retiro a mi espacio.
Me gusta dormir sola, a tu lado de la cama, 
esta cama, hoy.


~~ Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.

7 de agosto de 2013

Apostaré mi conciencia.

Cerca de aquí
hay una casa de apuestas.
Apostarás la conciencia,
así aprovecha y te deja dormir.

Despierta,
y haz como si nada te afecta.
No aceptes mas sugerencias,
renacerán tus ganas de vivir.

Salimos a bailar,
no me dirás que no,
empieza a disfrutar.

3 de agosto de 2013

24 de julio de 2013

Siempre, un sí que no acaba nunca.

¿Sabes qué significa siempre?
Siempre es un sí que no acaba nunca.

Sí al lado derecho de la cama.
Sí a tener gato en vez de perro.
Sí a tener coche en vez de moto.

Yo te doy mi sí, para siempre.
A cambio de eso no te pido nada.
Sólo que estés conmigo.
Ese es el trato.

15 de julio de 2013

Microcuento.

Entonces ella se dio cuenta que no tropezaba con la piedra, 
sino que daba palos ciegos a su corazón.


26 de junio de 2013

Rayuela.

"Y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría. Que me encanta mirarte y que te hago mío con tan solo verte de lejos. Que adoro tus lunares y tu pecho me parece el paraíso. Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser."

Julio Cortázar.

13 de junio de 2013

Mis amarillos.

Hace poco leí el libro de Albert Espinosa "El mundo amarillo". En él se recogen una serie de consejos, muy útiles para la vida. Yo creí que nunca utilizaría alguno de ellos, es más, hay muchos que he olvidado. Pero el que no he olvidado es el de los amarillos. Los amarillos, descritos por Albert en su libro, son esas personas que son más que amigos, pero que no son pareja, que no hay esa clase de sentimientos entre ellos. Que son realmente especiales. Él nos ofrecía esta definición, y nos invitaba a que buscáramos nuestros amarillos. Y yo los he buscado, y los he encontrado.

Hoy he decidido buscarle una definición personal a esos "amarillos". Para mí, los amarillos son esas personas que son imprescindibles. Que a pesar de no saber de ellos directamente, de no verlos a diario, de estar meses sin hablar con ellos, sabes que van a estar cuando los necesites. Que si los ves, te alegran el corazón. Que no tardáis ni dos horas en poneros al día y que volvéis a revivir esos momentos que hicieron que esa persona se convirtiera en tu amarillo. Que sí, que para vosotros esos pueden ser los amigos. Pero para mí, esa es la definición perfecta de amarillos. Los amarillos pueden durar para siempre, pueden durar días, años, horas o meses. Pero las personas que son amarillos en tu vida no se olvidan, dejan su huella para siempre.

Hoy pensando, me he dado cuenta que tengo varios amarillos, que tuve algunos otros que ya han dejado de serlo, y estoy segura de que tienen que venir unos cuantos más. Lo único que espero es poder seguir conservando los amarillos que tengo en este momento.

Por vosotros.
Chín-chín.